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MUESTRA PARADIGMÁTICA DE LA FUERZA DEL AJEDREZ CUBANO

(Publicado en las web de la Federación Argentina de Ajedrez y la Confederación de Ajedrez para América, México, enero 2009)

Acaba de concluir en Las Tunas, a unos 670 kilómetros al este de la capital cubana, la fase clasificatoria del Campeonato Nacional de Ajedrez, rama masculina, que en esta ocasión resultó paradigmática muestra de la fortaleza del llamado juego ciencia en la Isla.

En esa lid participaron 32 de los mejores jugadores de todo el país, entre ellos ocho Grandes Maestros (GM), seis Maestros Internacionales (MI) y 11 Maestros FIDE (MF), quienes lucharon denodadamente en busca de solo cinco plazas para la etapa final del torneo, que se efectuará también en esta ciudad oriental del 20 al 28 del presente mes.

Luego de disputadas nueve rondas por el sistema suizo, ganaron ese derecho, por su orden: el GM Fidel Corrales (PRI), con seis puntos; el MF Humberto Blanco (LTU) y los GM Omar Almeida (CHA), Yuri González (CHA) y Frank de la Paz (VCL), todos con 5,5 unidades.

Al final del certamen, Erie Reyes, comisionado Nacional de Ajedrez, informó a la prensa que, debido a compromisos internacionales, De la Paz sería sustituido en la final por el MF Lelys Martínez, de Santiago de Cuba, ocupante del sexto lugar en la clasificatoria y subtitular de la anterior edición del campeonato.

A esos cinco jugadores se unirán los GM Lázaro Bruzón (LTU), Yunieski Quesada (VCL), Holden Hernández (CHA) y Jesús Nogueiras (VCL), integrantes del equipo olímpico cubano, además de Neurys Delgado (GRA), para conformar la decena de jugadores que discutirán el título nacional por el sistema todos contra todos.

Será entonces cuando la lid adquirirá significación histórica pese a la ausencia del mejor jugador de Cuba y de toda Latinoamérica en estos momentos, Leinier Domínguez, ocupante del lugar 23 en el orbe por su ELO de dos mil 717 puntos y campeón mundial en el último torneo de partidas rápidas.

Con toda justicia, la Comisión Nacional de Ajedrez decidió proteger ese alto rango, y en lo adelante lo hará con todos los jugadores que sobrepasen los dos mil 650 puntos.

Pero lo significativo resulta que, pese a esa notabilísima ausencia, el Campeonato Nacional cubano será un torneo categoría XII, con ELO promedio próximo a los dos mil 540 puntos, inalcanzable para cualquier otro país de la región.

Eso la ubicará como la competencia cerrada de mayor categoría que se haya celebrado en Cuba, solo superada dado el rango que alcanza por el grupo Premier en los torneos internacionales Capablanca, hecho comentado a la AIN por el comisionado Erie Reyes, el experimentado GM Reynaldo Vera y el árbitro internacional Fausto Osorio.

Destacaron, además, la juventud que primó en el torneo clasificatorio en el cual, por ejemplo, Roberto García, bisoño capitalino de apenas 16 años de edad y quien no posee aún ningún título reconocido, se batió de igual a igual con los Grandes Maestros y otros ajedrecistas de mayor rango hasta sumar cinco puntos de nueve posibles.

Estos factores, en su conjunto, constituyen una evidencia de la fortaleza que tiene actualmente y tendrá en el futuro el ajedrez en la Isla, que ya cuenta con 21 Grandes Maestros y tiene perspectivas de elevar esa cifra en un corto plazo.

Alexander Guerrero: excelente bateador y…

(Publicado en CubaSi, Tiempo21 y ACN, enero 2011)

Muchos dicen que los numeritos que recogen la actuación de los peloteros son fríos, y no dejan de tener razón, pues no pueden evidenciar los matices que caracterizan a cada jugador como son la inteligencia, explosividad o correcta ubicación en el terreno para su desempeño a la defensa.       
  
Pero lo cierto es que constituyen la única medida objetiva que tenemos a mano a la hora de comparar las actuaciones de determinados hombres en sus respectivas posiciones. 
  
En las sempiternas e interminables discusiones entre aficionados y especialistas en torno a quién debe y quién no integrar los equipos Cuba, quizás no haya existido en los últimos tiempos figura más controvertida que el torpedero Alexander Guerrero Pérez, del equipo de Las Tunas.
  
Sus defensores, por cierto son muchos y de todas partes del país, argumentan con razón que es indiscutiblemente el paracortos más bateador de la pelota cubana, lo cual ha demostrado con creces en las tres últimas Series al disparar 19 jonrones (récord para un torpedero) en los campeonatos números 48 y 49, y ya acumular 14 en el actual, que  no ha llegado a su primera mitad.
  
Por su parte, quienes censuran a Guerrero, argumentan que no es buen fildeador, precisamente ubicado en la posición clave para la defensa en el conjunto beisbolero.
  
Sin embargo, los susodichos numeritos, que parece no son analizados con asiduidad y profundidad por algunos aficionados y hasta entendidos, desmienten esa apreciación, la cual parece ser hecha  a simple vista y algo superficial.
  
Es innegable que Alexander no ha sobresalido por ser fildeador estelar como Eduardo Paret o Germán Mesa, pero lo cierto es que tiene mejores resultados defensivos en relación con la mayoría de quienes han discutido con él la inclusión en los últimos equipos nacionales.

Sin mencionar la ofensiva, en la cual Guerrero es muy superior a sus fraternos competidores, entre los torpederos que han sido preseleccionados en las últimas campañas para ganar el puesto en el "Cuba", solo el eficiente e incuestionable Yorbis Borroto lo supera en el average defensivo de por vida.

Borroto, en nueve Series incluyendo lo transcurrido de la actual, posee formidable promedio (973), con solo 94 errores en tres mil 445 lances, mientras que el joven torpedero tunero, con siete campañas, registra average defensivo de 968, con 58 pifias en mil 805 lances.
  
Sin embargo, Luis Miguel Nava –quien tiene el mérito innegable de haber jugado ya 15 campañas-, presenta average de solo 965, con 167 marfiladas en cuatro mil 705 fildeos.   
  
Las estadísticas, en este caso, son tan elocuentes que con el permiso del colega Taladrid, me apropio de su frase y dejo a los lectores para que “saquen sus propias conclusiones”.